(Obra en portugués) Nuestro desafío como país, además de tornar más atractiva la carrera docente, es establecer políticas públicas que consideren al profesor como un profesional fundamental para la sociedad, que precisa ser valorizado, estar bien preparado e integralmente desarrollado en sus dimensiones intelectual, física, cultural, social y emocional para poder, así, desempeñar su papel con excelencia.