Queremos que los jóvenes desarrollen capacidades robustas de iniciativa, creatividad, pensamiento crítico y resolución de problemas, apoyados en una sólida base ética, para que puedan enfrentar y responder a los dilemas de un mundo que cambia cada vez más rápido.
(Obra en portugués) En la mayoría de las escuelas brasileras el aula continúa organizada como en el siglo XIX. Precisamos ayudar al propio profesor a llegar al siglo XXI porque los alumnos ya están en ese siglo. No se trata simplemente de adoptar tecnologías como tabletas y teléfonos inteligentes, sino de promover cambios en el diseño del espacio, la formación del profesor y la promoción de una educación integral. Descubrimientos científicos recientes dialogan directamente con el aula.